4 prácticas para una crianza más fácil, divertida y amorosa

Convierte la educación de tus hijos en un proceso sencillo, amable y seguro para toda la familia

 

Dejemos atrás las tensiones y empecemos a divertidos con nuestros hijos

 

Sabemos que hoy en día, los adultos podemos estresarnos más fácil con tantas ocupaciones y olvidarnos de lo divertido que puede ser compartir con nuestros hijos, así como realizar muchas actividades materiales y evitar hacer más dinámicas que impliquen interactuar con ellos. Es momento de mejorar todo esto y fomentar la crianza entre padres e hijos y mantener un sentido de propósito familiar.

 

¿Cómo volver la crianza más fácil?

 

Segun el Dr. Gary Chapman, autor The 5 Love Languages of Children (Los 5 lenguajes del amor de los niños), debemos tomar en cuenta lo siguiente:

 

  1. Entender la necesidad de cada niño en cuanto a sentirse amado. Los padres con tiempo deben interpretar qué tanto necesita el niño ser acariciado, escuchar palabras de amor, tener su propio espacio a solas o recibir regalos. Cada uno tiene su propia manera de sentir y su conducta, que se sienta amado es una garantía de que crezca psicológicamente sano, que responda mejor a la disciplina y exprese sus emociones adecuadamente.
  2. Evitar idealizar a los hijos. Cada quien es como es y hay que aceptarlo, siempre que no atente contra su bienestar. No debemos forzarlos a hacer algo porque a nosotros sí nos gusta. Por ejemplo: Obligarlos a practicar un deporte en específico, porque a nosotros nos gusta pero a ellos no. Es una realidad que se debe procesar, apreciando todo lo bueno que tienen los hijos y evitando apegarse a las diferencias.
  3. Enfocar todo hacia lo positivo. Todo lo que ocurre entre padres e hijos debe mirarse por el lado positivo. Así como lo dijimos en el punto anterior, hay que apegarse a lo bueno que tienen los hijos, porque es allí donde nos fortalecemos, donde todos evolucionamos y los empoderamos a ellos. De lo contrario, se construirá una relación basada en insatisfacciones.
  4. Crear actividades y rituales donde se trabajen los miedos juntos. El amor está en los actos más sencillos, no debemos complicarnos. Momentos en familia como comer juntos, conversar sobre algo bueno, algo difícil o algo que les asuste, permite que se construyan conexiones familiares muy enriquecedoras para todos.

 

La base para una crianza sencilla, amorosa y divertida, es aprender a tener un balance entre el tiempo, las manifestaciones de amor, sus valores y creencias. Recordemos también que para los niños es suficiente con tener lo que necesitan y no un exceso cosas. ¡En la crianza, con frecuencia menos es más! Si formas parte de nuestro Jardín y quieres ayuda por parte de nuestros expertos, solicita una cita con nuestro departamento de orientación familiar.

 

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