Trastornos De La Conducta Alimentaria En La Infancia

Cuando un pequeño muestra un marcado desinterés por la comida, selectividad, sobrevaloración por el alimento, alteración en los hábitos y/o conductas de desgano, poca tolerancia o irritabilidad, puede ser diagnosticado con Trastornos  de la Conducta Alimentaria en la Infancia

Una buena nutrición es sinónimo de salud y calidad de vida, y es la mejor herramienta de defensa contra cualquier enfermedad infantil. El desarrollo físico, cognitivo, social y emocional de los niños depende de una alimentación saludable que cubra todas sus necesidades nutricionales. Pero, ¿qué pasa si el niño no desea comer, es extremadamente selectivo o come en exceso?

Cuando un pequeño muestra un marcado desinterés por la comida, selectividad, sobrevaloración por el alimento, alteración en los hábitos y/o conductas de desgano, poca tolerancia o irritabilidad, puede ser diagnosticado con TCAI, Trastorno de la Conducta Alimentaria en la Infancia. Hemos conversado con la Nutricionista Lic. Daniela Bellizia sobre este tema y nos ha dado una excelente guía sobre diagnóstico y  tratamiento.

Los TCAI según el manual de enfermedades mentales el TSM4 (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales), se definen como respuestas que no son acordes a la edad cronológica, al nivel del desarrollo o a la intensidad que tienen esas respuestas que dificultan la alimentación del niño. Estos trastornos de la conducta afectan directamente el peso del infante, no presentan otro trastorno psiquiátrico y no tienen otro trastorno médico asociado. 

Según la clasificación internacional de enfermedades (CIE), es un rechazo a la alimentación con variaciones extremadamente caprichosas en presencia de un cuidador competente, hay varios factores involucrado.

El Centro de Atención Municipal de Antímano en Caracas, Venezuela (CANIA), define 8 criterios de diagnóstico:

 El niño o la niña muestra:

  1. Desinterés en la alimentación. Tiene poca motivación por ingerir alimentos.
  2. Actitud displacentera. En repetidas ocasiones muestra desgano llanto o fastidio durante la comida.
  3. Sobrevaloración del alimento, tiene poca tolerancia a la espera o a las restricciones de alimentos o pequeñas raciones. Voracidad y excesivo interés por la comida, quiere comer en grandes cantidades.
  4. Atención dispersa , se distrae, juega se levanta de la mesa
  5. Conducta disruptiva, irritabilidad, pelea o berrinche. Hace pataletas a la hora de la comida porque no desea comer.
  6. Conducta selectiva, es extremadamente selectivo con el alimento, presenta aversión sensorial, es decir que no le gusta la textura de algunos alimentos.
  7. Fallas en la interacción, dificultad o incapacidad de manejar la conducta, permisividad, ambivalencia uso de métodos correctivos.
  8. Alteraciones en los hábitos (ambientes, horarios cortos o lentos, se salta comidas

Si el infante presenta al menos 4 de estos indicadores o el indicador de conducta selectiva está muy marcado como para generar bajo peso, puede ser diagnosticado con TCAI.

Temas de tratamiento:

  1. Estimular la alimentación y reforzar las conductas positivas hacia ella.
  2. Retirar el plato de la mesa pasado un tiempo prudente y no ofrecer alimento hasta la próxima comida en 3 horas.
  3. Evitar prestar atención a las quejas y comentarios negativos hacia la comida.
  4. Incorporar el niño a la mesa, evitar que coma en una silla a parte.
  5. A partir del año el menú familiar debe ser igual para todos en el grupo familiar
  6. Establecer horarios fijos de comida y respetarlos. 
  7. El ambiente de las comidas debe ser tranquilo y sin prisa.
  8. El menú familiar debe ser igual para todos los miembros sin distinción.
  9. El menú debe estar compuesto por 3 comidas principales y 2 a 3 meriendas diarias.
  10. Es necesario eliminar las galguerías o chucherías gradualmente.
  11. Los juguetes distractores y televisión a la hora de comer deben evitarse.
  12. Los intervalos entre nuevos alimentos no deben ser menores a una semana, además debe el niño o niña debe haber sido expuesto al menos 17 veces a un alimento para que se pueda decir que no le gusta.

Para para ser considerado un problema de infantes específicamente, debe ser diagnosticado en menores de 6 años. El acompañamiento nutricional y psicológico al inicio del tratamiento es ideal para garantizar el éxito. Si sospechas que tu hijo está presentando algunas de estas conductas, no dudes en consultar con tu pediatra de confianza. Desde Semillitas hacemos los seguimientos de acuerdo a la vigilancia del estado nutricional de los Preescolares; esta vigilancia permite identificar a los niños y las niñas que presentan bajo o excesivo peso, igualmente lo anterior nos permite proponer una solución oportuna e individualizada.

Para saber más sobre cómo ofrecer una alimentación saludable, entra aquí.

Leave Your Reply